La importancia del Padre para una vida exitosa

Pese a la desacreditadas  y complejas referencias que a veces se tienen del padre en algunos sistemas y contextos sociales excluyentes, ésta es una invitación a reflexionar y sensibilizarnos desde nuestro corazón incluyente a nuestro padre y su origen, nuestra historia.

Todos los padres traen una historia  familiar y con ella, inherente a ella, emergen las implicaciones transgeneracionales e  intergeneracionales que generalmente son invisibles y determinadas  por el amor ciego  y los desórdenes del amor que vivimos en nuestra primera infancia, creando patrones de sobrevivencia, creencias y estrategias inconscientes para crecer y vivir.

Decía Sigmund Freud : “El padre es aquel  lugar en el que se forman las ideas con las que el niño construye mentalmente el mundo en el que crece”. Así el padre se reproduce mentalmente a través de sus hijos.

La construcción mental de un niño  se realiza «a partir del material tomado  del exterior de  las palabras y pensamientos de los padres, el niño reproduce  a partir de la psique de sus padres»  todo lo que necesita para su propia construcción y para contestar las preguntas que se hace al crecer.

El Psicoanalista, y estudioso de la Psicogenealogía Didier Dumas, cuando habla de patologías del linaje, habla de lo trangeneracional, dice que la función paternal sirve como base y mantiene la solidez de los linajes. Es decir la sucesión de las generaciones, la continuidad.

También desde la mirada arquetípica de Carl Gustav Jung, plantea que el padre es un arquetipo que  permite a los niños defenderse del mundo exterior, es decir, un recurso que le nutre de seguridad  y estrategias para afrontar el mundo.

Sumado a esto, he aprendido desde la visión sistémica de Constelaciones Familiares, difundida por el gran  maestro Bert Hellinger, que identificarse con el padre, depende de la aprobación que tiene la madre  hacia el padre de sus hijos en su corazón,  si esto no se logra en la madre, los hijos no pueden tomar al padre, ni tienen permiso para parecerse a él ó tomarlo tal y como es.

Es decir que los prejuicios producen la exclusión del padre, así de manera inconsciente,  la madre le dificulta al hijo verse autónomo, construirse mentalmente, cosa que depende únicamente de su identificación y  de la toma del padre por parte de los hijos, la madre es quien da luz verde para avanzar hacia el padre.

Cuando la madre consciente o inconscientemente no permite a los hijos tomar al padre, el hijo corre el riesgo de ser una réplica de su madre, de hacerse como la madre, y los hijos llevan la sensación de estar incompletos.

Otro elemento fundamental que aporta el padre: Su apellido. El útero  de la madre representa la matriz de la existencia corporal y el apellido del padre es la existencia mental. Así el niño es acogido en el mundo psíquico del padre, para que le quede más fácil arraigarse a su propia vida, le permite un lugar, lo legitima, con la asistencia de sus ancestros paternos.

Es muy importante que los hombres ocupemos nuestro lugar como padres de nuestros hijos y que los hijos de manera consciente tomemos y honremos al padre que nos dio lo más grande: La Vida, paso fundamental para ser exitosos y tomar el mundo tal y como es.

El padre nos da lo esencial, La Vida, y podemos hacer cosas muy grandes con ella, siempre y cuando lo honremos tal y como es, sin peros, sin falsas ilusiones, sin pretender cambiarlo y desde el lugar de los pequeños ante él, así lograremos ser exitosos en la vida.

Asentir a que cada padre en su familia, en la propia, tiene su lugar como el grande, al lado de la madre que también es la grande, incluso estando ellos separados, también nos permite ser hijos libres, seres completos y además disfrutar la vida desde el adulto presente y con un amor claro; ese que permite hacer un equilibrio consciente ente el dar y el recibir en las relaciones interpersonales y con el mundo, ese adulto que se hace cargo de su vida y de ocupar su lugar de manera responsable.

Sin el padre no hay vida, no es posible, las mujeres lo saben y  es la mujer quien escoge la pareja, el padre para sus hijos, así los hijos podemos confiar en la excelente elección que mamá hizo escogiendo  a quien fuera nuestro padre. Nuestro papá para toda la vida.

De igual manera al honrar a nuestro padre, estamos respetando y asintiendo a nuestra elección que hicimos desde el alma, pertenecer a nuestra familia actual, donde aprenderíamos las lecciones que aún no hemos completado como seres comunes y corrientes, y al mismo tiempo como seres de luz conscientes y despiertos.

En este tiempo donde es urgente, inteligente  y de adultos,  honrar a nuestros padres, te invito a darle un lugar en tu corazón al papá como el hombre más importante de nuestras vidas, quien nos dio la vida. Hacer un gran reconocimiento lleno de gratitud, sin juicio, sin rechazo y poder mirarlo con respeto y amor, para  poder  tomar su fuerza y la de su linaje ancestral, de esa manera poder hacer que nuestra historia sea nuestro éxito porque desde que llegamos a este planeta somos el éxito de nuestro padre y de nuestra madre.

Humanizar a nuestro padre es nuestra responsabilidad y se logra humanizándonos a nosotros mismos como seres completos, que somos una parte de nuestro padre y de nuestra madre, de sus linajes, que siguen evolucionando con sabiduría, bondad y conciencia a través de nosotros y con corazón agradecido aprendemos de esto para la acción de cada presente.

La vida se mueve a través de la historia, es un misterio y se sigue moviendo a través de los hijos de nuestros padres: nosotros. Gracias papá Bernardo de Jesús Saldarriaga Villegas, te llevo con profundo amor y alegría en mi corazón, gracias por tu amor, ejemplos y por ser mi Sabio Maestro papá.

John Jairo Saldarriaga Berrío.

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